FRENTE DE AFIRMACIÓN HISPANISTA, A. C.
PREMIOS “VASCONCELOS”

REVISTA NORTE
NUESTRO DIRECTOR
DOS OPINIONES SOBRE LOS ESTUDIOS DE FREDO ARIAS DE LA CANAL

 

Created by Readiris, Copyright IRIS 2005

 

 

 


En 1967 un grupo de intelectuales mejicanos ante la necesidad de preservar los valores de la Hispanidad decidieron formar una asociación civil: el FRENTE DE AFIRMACIÓN HISPANISTA. Desde ese aĖo se ha dedicado a la labor editorial teniendo como su principal exponente a la Revista NORTE.  Su ideario es el siguiente:

 

Considerando:

 

Que la Hispanidad se compone de un grupo étnico de aproximadamente 300 millones de habitantes;

que tenemos afinidades de la sangre y de la raza, así como las más íntimas y espirituales del habla y el pensamiento humano; compartiendo una herencia común de cultura, costumbres y tradiciones;

que durante siglos ha sido atacada por todos los flancos la gran obra de la Hispanidad, lo que ha reducido sus territorios considerablemente;

que en el mundo hay grandes grupos culturales, como son: el chino, el ruso, el francés, el anglosajón, etc., que basan su fuerza en la unidad espiritual;

que hoy en día la Hispanidad sigue asediada por doctrinas de todos tipos, con el único propósito de dividir aún más a los nobles pueblos hispánicos.

 

Queremos hacer constar:

 

Que hemos creado una Asociación Civil que defenderá la conservación de los valores culturales, artísticos y éticos de la Hispanidad;

que tenemos la firme convicción de que es nuestro deber ante la Historia luchar por la mayor unificación de los diversos sectores de la Hispanidad, desde Manila a Tierra del Fuego, desde los Andes hasta las Californias y desde Madrid hasta la Florida para crear una mayor solidez espiritual dentro de nuestro bloque cultural;

que es nuestra obligación moral el unirnos como hermanos que somos y luchar juntos por ser independientes intelectualmente para romper las cadenas de la miseria espiritual y una vez libres de ésta, utilizar los progresos que nos brinda la civilización para elevar nuestros niveles culturales;

que nada podrá detener el movimiento de agrupación hispánica que nuestro pensamiento se ha propuesto llevar a cabo con todos los que llevamos en el espíritu este ideal.

 

OBJETIVO:

 

Hacer consciente el sentido hispanista latente en 300 millones de habitantes de habla espaĖola, para crear una mayor solidez espiritual dentro de nuestro bloque cultural.

 

FINALIDAD:

 

Aumentar la aportación de la cultura hispánica a la cultura mundial, promoviendo la publicación de los mejores temas artísticos, científicos y literarios del idioma.

 

FORMACIÓN:

 

Adquirida por el sentido idealista y humano de la colonización espaĖola que supo prohijar a otros pueblos, incorporándolos a la gran familia hispánica, de la cual han surgido grandes hombres en todas las ramas de la cultura, que nos sirven de ejemplo para el futuro.

 

POLÍTICA GENERAL:

 

l. El FAH alentará la creación de otras instituciones similares en todos los países hispanistas, así como dentro de grupos hispánicos en otros bloques.

2. El FAH no es una institución política y no tiene relación con partido político alguno, ni lo tendrá en el futuro.

3. El FAH es una organización respetuosa e imparcial acerca de las ideas religiosas.

4. El FAH promoverá el intercambio cultural entre todos los países de la Hispanidad y otorgará la medalla de oro "José Vasconcelos" todos los aĖos, el 12 de octubre, a un hispanista preclaro.

 

POR EL ENGRANDECIMIENTO DE LA CULTURA HISPÁNICA

  LA MESA DIRECTIVA


PREMIOS JOSÉ VASCONCELOS" 1968-2006

 

1968   LEÓN FELIPE, zamorano. Prototipo del poeta en el exilio.

1969   SALVADOR DE MADARIAGA, gallego. Historiador y crítico literario.

1970   FÉLIX MARTÍ IBÁĄEZ, valenciano. Orador y Direc­tor de la revista MD, que distribuía gratuitamente a 300.000 médicos en todo el mundo.

1971   JOAQUIM MONTEZUMA DE CARVALHO, portugués. Crí­tico literario.

1972   LUIS ALBERTO SÁNCHEZ, peruano. Literato y cate­drático universitario.

1973   JORGE LUIS BORGES, argentino. Poeta y novelista.

1974   GILBERTO FREIRE, brasileĖo. Escritor y catedráti­co universitario.

1975   DIEGO ABAD DE SANTILLÁN, espaĖol-argentino. Enciclopedista e historiador.

1976   UBALDO DiBENEDETTO, italiano. Novelista y cate­drático de Literatura en la Universidad de Harvard.

1977   VICENTE GÉIGEL POLANCO, puertorriqueĖo. Poeta y político.

1978    SAMUEL BRONSTON, unistatense. Productor cine­matográfico de El Cid.

1979    ALFONSO CAMÍN, asturiano. Poeta y fundador de la revista Norte, Revista Hispanoamericana.

1980    HELCÍAS MARTAN GÓNGORA, colombiano. Poeta. Director de la revista Esparavel.

1981    JOSÉ JURADO MORALES, andaluz. Poeta. Director de la revista Azor.

1982    PRIMO CASTRILLO, boliviano. Poeta y dibujante.

1983    JOSÉ MARÍA AMADO, andaluz. Escritor. Director desde 1968 de la revista Litoral.

1984    SOCIEDAD CULTURAL “SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ”, sociedad mejicana.

1985    JEAN ARISTEGUIETA, venezolana. Poeta. Directora de la revista Árbol de Fuego.

1986    FRANCISCO MATOS PAOLI e ISABEL FREIRE DE MATOS, puertorriqueĖos. Poetas y patriotas.

1987    MAGÍN BERENGUER ALONSO, asturiano. Pintor, antropólogo y catedrático.

1988    ARTURO USLAR PIETRI, venezolano. Novelista y político.

1989    CAPILLA ALFONSINA, sociedad mejicana que guarda la memoria de Alfonso Reyes.

1990    ODÓN BETANZOS PALACIOS, andaluz. Poeta. Presidente de la Academi Norteamericana de la Lengua EspaĖola.

1991    ALFONSO LARRAHONA KASTEN, chileno. Poeta. Director de la revista Correo de la Poesía.

1992     MARIANO LEBRÓN SAVIĄÓN, dominicano. Poeta. Presidente de la Academia Dominicana de la Lengua EspaĖola.

1993     JOSÉ RUBIA BARCIA, gallego. Poeta, catedrático de Historia de la Universidad de California.

1994     CASA DEL POETA LATINOAMERICANO (Montevideo). Fundada por Rubinstein Moreira, Norma Suiffet, Gloria Vega de Alba, Marta de Arévalo, María Ofelia Huertas Olivera, Elsa Baroni de Barreneche y Fernando E. Juanicó PeĖalva. Publica la revista La Urpila.

1995    GUILLERMO SCHMIDHUBER DE LA MORA, mejicano. Dramaturgo, investigador literario.

1996    RODRIGO PESÁNTEZ RODAS, ecuatoriano. Poeta, antólogo y catedrático de Literatura.

1997    BIBLIOTECA BÁSlCA CANARIA.

1998    SALVADOR BUENO MENÉNDEZ, cubano. Escritor y catedrático de Literatura. Presidente de la Academia Cubana de la Lengua.

1999    SILVIO ZAVALA, mejicano. Historiador.

2000    LOLITA LEBRÓN, puertorriqueĖa. Poeta y patriota.

2001    MANUEL DE LA PUEBLA, espaĖol. Poeta y editor.

2002    CARILDA OLIVER LABRA, cubana. Poeta y patriota.

2003    BRÍGIDO REDONDO, mejicano. Poeta. Director de la Casa Maya de la Poesía, Campeche.

2004    JUAN RUIZ DE TORRES, espaĖol. Poeta, investigador literario. Director de la Asociación Prometeo de Poesía y varias publicaciones, entre ellas: Cuadernos de Poesía Nueva y La Pájara Pinta.

2005    FRANCISCO HENRÍQUEZ, cubano. Poeta. Director de Carta Lírica en Miami, Florida.

2006    LOURDES ROYANO GUTIÉRREZ, espaĖola. Directora del Aula de Letras de la Universidad de Cantabria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anverso de la medalla “José Vasconcelos”.

 

LEAD Technologies Inc. V1.01

 

 

 

 

 

 


 

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El poeta Francisco Henríquez, al centro,  acompaĖado por personalidades de la cultura hispánica, también “Premios Vasconcelos”. De izquierda a derecha: Brígido Redondo (Premio 2003), Rodrigo Pesántez Rodas (Premio 1996), Odón Betanzos Palacios (Premio 1990) y Alfonso Larrahona Kasten (Premio 1991).

 

 


Y NACIÓ NORTE

 

 

La creación de la revista NORTE hacia el aĖo de 1929 se debió al empeĖo de la dirección de Prensa Gráfica de sacar otra revista más, a semejanza de Mundo Gráfico, La Esfera y Nuevo Mundo.

El primer número de NORTE se confeccionó, en la redacción y talleres de dicho periódico en Madrid, con la idea de “volcar todas las bellezas de las regiones del Cantábrico en nuestra revista, no sólo para aquellas regiones, sino para los asturianos, vascos, montaĖeses, gallegos y leoneses residentes en Madrid y en Améri­ca, especialmente en Cuba, Puerto Rico y México”, siendo en este último país, donde meses atrás había estado comisionado Alfonso Camín para dirigir un número de La Esfera, el cual fue un éxito gracias a la gentil ayuda de personajes como un precursor industrial de Monterrey: Adolfo Prieto y del fundador del Banco de México: Al­berto MascareĖas.

Prensa Gráfica fue para NORTE lo que para César su madre: fallecía después del parto. NORTE se salvó gracias a que estaba sin firmar la escritura de incorporación y se pudo pasar a otra imprenta.         .

Durante la Guerra Civil su director fue encarcelado en Pa­lencia y más tarde pasó a Asturias en donde la revista estuvo a “punto de morir”. Después se lanzó un número en la CoruĖa de donde viajó a Portugal buscando una libertad que no existía. De tierras lusitanas cruzó el Atlántico hasta Cuba, isla que conocía las aventuras y la poesía afro-cubana de Alfonso; mas no encontró tampoco allí el ambiente propicio. Por fin llegó a México en donde se respiró el aire libre, se reanudaron las antiguas luchas y tuvo NORTE la acogida de los más genuinos representantes de la cul­tura hispano-americana.

En el verano de 1967, cansada ya doĖa Rosario Armesto de Camín, por la enfermedad que hacía dos aĖos tenía postrado a su esposo, así como por la edición de NORTE, la que le pesaba mu­cho, se acercó a los directivos del Frente de Afirmación Hispanis­ta, A. C. para proponerles que dicha asociación prosiguiera edi­tando la revista que con tanto esfuerzo había sobrevivido desde hacía 38 aĖos y que ahora estaba otra vez a punto de morir.

Ante estas circunstancias se reunió el Consejo Directivo del FAH, y tomó el acuerdo de aceptar como cesión gratuita todos los derechos de NORTE Revista Hispano-Americana, para pro­seguir con su edición bimestral, la cual se hizo mediante la escri­tura número 18604 Vol. 314 de fecha 14 de agosto de 1967, ante el notario Lic. R. NúĖez y Escalante en la Notaría No. 112.

Y a manera de un renacimiento salió el número 218, como el órgano de difusión cultural del FAH bajo la dirección actual y el asesoramiento cultural de varios intelectuales de reconocido pres­tigio en el ámbito panhispanista.

Los que ahora componemos la mesa de redacción de NORTE somos gente joven e idealista dispuesta a infundir la dinámica tan necesaria en estas empresas, pero necesitamos el siempre sabio consejo de nuestros mayores que nos han de enseĖar a navegar por el proceloso mar de las circunstancias que se nos avecinen.

 

El Director

 

Publicado en la revista Norte N° 230.

Julio-Agosto de 1969.


 

 

LEAD Technologies Inc. V1.01

 

Alfonso Camín. Fundador de la revista Norte.

 

 


 

FREDO ARIAS DE LA CANAL

 

Nace en la Ciudad de México el 16 de octubre de 1939, de una familia de liberales, su padre espaĖol y su madre mejicana.

Estudió en la Academia Hispano-Mexicana, México;

King's School Sherborne, Oxford, Inglaterra;

Instituto Tecnológico de México. Carrera de Administración de Empresas, 1960.

Autodidacta en psicoanálisis.

Desde 1967 Presidente del Frente de Afirmación Hispanista, A. C., institución que otorga cada aĖo, desde 1968, el “Premio José Vasconcelos” a un hispanista preclaro.

Director de la Revista Hispano-Americana Norte desde 1968, que fundara el poeta Alfonso Camín en Madrid en 1928.

Director de la Casa de Cultura, Potes, Cantabria, EspaĖa.

Académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.

Corresponsal de la Academia Norteamericana de la Lengua EspaĖola.

Periodista de artículos históricos en los diarios: La Voz de Michoacán; La Voz de Asturias y La Nueva EspaĖa (Oviedo).

Descubridor de los arquetipos oral-traumáticos y de las leyes poéticas que conforman el protoidioma de la humanidad, cuyos estudios ha publicado en la propia revista Norte y en muchos libros entre los que se destacan Arte prehistórico en cuevas del norte de EspaĖa de Magín Berenguer; Arte erótico de Pompeya y Herculano de Barré; la Obra facsimilar de Sor Juana Inés de Asbaje; El protoidioma en La divina comedia de Dante; Primera antología de la poesía homosexual, además de varias antologías como La locura en la poesía cósmica de Antonio Ramírez Fernández; Poesía cósmica del Ecuador; El protoidioma en la poesía de Delmira Agustini; El protoidioma en la poesía de Fernando de Herrera; Antología de la poesía cósmica canaria (dos tomos); Cuatro poetas cósmicos puertorriqueĖos; Antología cósmica de ocho poetas cubanas; etc.

Autor de varios ensayos y libros entre los que sobresalen La Virgen de Mesyco; los primeros intentos de Psicoanálisis de Cervantes, Cortés, Sigmund Freud, Tango argentino, el segundo de Juana Inés de Asbaje y Homo Hispanus.

 

Autor de Antologías de la Poesía Cósmica de:

 

Campeche, México

Canarias

Chile

Cuba

Ecuador

Matanzas, Cuba

Pinar del Río, Cuba

Puerto Rico

 

De los colores:

 

Amarillo

Azul

 

 

 

 

 

De los poetas:

 

Agustini, Delmira

Albizu Campos, Pedro

Aleixandre, Vicente

Alonso, Odette

Álvarez, Ileana

Arévalo, Marta de

Arias, Olga

Aristeguieta, Jean

Assef, Pedro Alberto

Bruna, Carmen

Cajigas, Billy

Cambeiro, Conchita

Carranza, Eduardo

Carrera Andrade, Jorge

Casal, Julián del

Chacón Zaldívar, Carlos

Chamero, María Luisa

Cuadra, Ángel

Curbelo Barberán, Lalita

Dalúa, Ángeles

Dante

Delgado López, Juan

Díez Guzmán, Hugo Alejandro

Díez Serrano, Isabel

Echavarría Alonso, Alberto

Echeverri Mejía, Oscar

Feijóo, Samuel

Fuente, Carmen de la

García Lorca, Federico

García Munive, Rosamarina

Garrote y Gil, Juan Carlos

Godínez, Pedro Oscar

Guillén, Nicolás

Gutiérrez Pedreiro, Daniel

Henríquez, Francisco

Heredia, José María de

Hernández Acosta, Miladis

Hernández, Miguel

Hernández Novas, Raúl

Herrera, Fernando de

Hierro, José

Hierro, Nicolás del

Ibaceta, Herminia D.

Ibarbourou, Juana de

Lacasa, Cristina

LarraĖaga, hermanos

Lebrón, Lolita

Lecuona Varela, Clara

Leyva Rosabal, Odalys

Loynaz, Dulce María

Loynaz, Enrique

Martán Góngora, Helcías

Martí, José

Marx

Mendoza Torres, Mayra Margarita

Merino, Adriana

Mesa, Raúl

Miguel Ángel

Morales, Carmen

Moreno del Toro, José

Luis Morffe, Freddy Camilo

Nietzsche

NúĖez, Serafina

Oliver Labra, Carilda

Pardo García, Germán

Pedroso, Regino

Pérez, Orlando Concepción

Petrarca

Pita Rodríguez, Félix

Pizarnik, Alejandra

Prado, Pura del

Puebla, Manuel de la

Quincoses, Liudmila

Ramírez Fernández, Antonio

Ramírez Tavera, Nidia y Alejandra

Rodríguez Ávila, Xiomara Maura

Sánchez, Francis

Santos Duarte, Ponciano

Shakespeare

Sierra Montes, Yasmín

Silva y Mendoza, Diego

Soler Palomino, Juventina

Sor Juana Inés de la Cruz

Suárez Merlín, Iván

Storni, Alfonsina

Terga Oliva, Amarilis del Carmen

Trullén, Guadalupe

Undurraga, Antonio de

Urrutia, Ángel

Vega de Alba, Gloria

VillacaĖas, Juan Antonio

Yarza, Pálmenes

 


RAÚL TÁPANES LÓPEZ

(Poeta cubano, Director de la revista literaria ARIQUE)

 

“La poesía cósmica, como yo la veo”

La polémica en torno al lenguaje poético, a la lingua franca de la poesía, es tan antigua como sus orígenes y puede remitirnos al Ars Poética de Aristóteles, la obra de Fernando de Herrera, la Escuela de Praga o, más acá, a la Art poétique de Verlaine. De cualquier manera, más allá de ismos y concepciones estéticas hoy es generalmente aceptado que poetizar no es nombrar, sino sugerir, evocar, hacer que se diluya el mensaje y que se lo intuya y adivine poco a poco (Javier Ciordia Muguerza, Entre el delirio y el orden. Preámbulo a Matos Paoli, 1994). Pero tanto dentro del arte aristotélicamente mimético, reflejo exacto de ideas, razonamientos y formas, como del imperio actual, casi obsesión, de intuiciones y sentimientos, el uso de arquetipos o de metáforas ha establecido el lenguaje poético en aĖadidura al lenguaje común. Hoy estamos hablando de un tercer lenguaje, que a decir de una autoridad en la materia, el profesor Ubaldo DiBenedetto, de la Universidad de Harvard, es inconsciente y ha vibrado inaudiblemente durante siglos junto al lenguaje poético como la armónica superior de una nota fundamental (Introducción a El protoidioma en La Divina Comedia de Dante , 1994).

Puede hacerse poesía sin metáforas, pero no existe poesía sin arquetipos, que también están presentes en aquellas: Hablamos de arquetipo cuando un motivo poético, signo lingüístico, símbolo, alcanza un grado de sistematicidad en su funcionamiento semiótico que no responde a la casualidad, ni siquiera al gusto personal, y alcanza una valencia significativa relativamente estable (Raúl Francisco García DobaĖo, La mariposa en la poesía o la poesía de la mariposa, 2003).

Según el texto ya citado de Ubaldo DiBenedetto este tercer lenguaje demuestra, a través de arquetipos inconscientes pero constantes, las imágenes y símbolos que están en la base de la experiencia evolutiva de la humanidad (...) El protoidioma es un utensilio tan necesario para la interpretación de la poesía como un buen conocimiento del sistema binario para entender las computadoras.

A través del psicoanálisis también Freud (Moisés y monoteísmo, 1938 ) otorga una elevada importancia al estudio de los arquetipos en el lenguaje: existe, en primer lugar, la universalidad del simbolismo en el lenguaje (...) Aquí parece que tenemos un ejemplo evidente de una herencia arcaica que data del período en que se desarrolló el lenguaje (...) La herencia arcaica de los seres humanos comprende no sólo las disposiciones sino también la materia subjetiva: residuos de memoria de la experiencia de generaciones anteriores [los arquetipos].

Sin embargo, esta teoría no comenzó a ser verdaderamente aceptada y extendida hasta que Jung no definiera en 1936 al inconsciente colectivo como experiencia de naturaleza colectiva, universal, impersonal, común a todos los individuos y presente en nuestro sistema psíquico en forma de recuerdos preexistentes o arquetipos. El valor del arquetipo es inconmensurable, como inmenso es el poder de la palabra para los poetas. La utilización del método psicoanalítico como herramienta en el estudio y crítica literarios es relativamente nuevo.

Para Fredo Arias los poetas son individuos que poseen una especial facultad para concebir los arquetipos que subyacen en el inconsciente colectivo de la humanidad, arquetipos que están presentes en el corpus literario de todas las épocas y naciones y que constituyen un particular lenguaje dentro del habla, ya de por sí particular de la poesía, y que él ha denominado protoidioma poético. Por cuanto la mayor parte de esos arquetipos están relacionados con cuerpos celestes se ha dado en llamar poesía cósmica a este lenguaje poético, quizás también como un indirecto homenaje a José Vasconcelos, autor de La raza cósmica , defensor del hispanoamericanismo y cuyo nombre ostenta la más alta distinción otorgada anualmente por el Frente de Afirmación Hispanista que dirige Arias de la Canal.

Somos criaturas solares y por ende cósmicas, sujetos eternos de las leyes del universo sin las cuales no existiría la vida cósmica y menos la animal dice Fredo Arias en la Entrevista intemporal entre Joseph Campbell y Fredo Arias (2001). Los arquetipos cósmicos en la poesía aparecen generalmente relacionados con otros símbolos como ojo, luz, fuego y piedra en conjuntos de dos (estrellas y luz-fuego), tres (estrellas, ojos y luz- fuego) o cuatro (estrellas, ojos, luz-fuego y otros). El arquetipo estrella abarca todas las denominaciones de los cuerpos celestes: astro, sol, lucero, luna, cometa, planeta, etc.

Otros arquetipos, secundariamente asociados a los anteriores, tienen un origen oral-traumático. A través del estudio de las obras de miles de poetas durante decenas de aĖos, Arias ha rastreado dichos arquetipos hasta sus orígenes: las edades tempranas del niĖo, el período de lactancia cuando según el psicoanálisis quedan establecidos en la mente infantil los siete temores erotizados: el temor a morir de hambre y sed -por una lactancia deficiente-, a ser devorado, envenenado, asfixiado, decapitado, castrado, drenado. A esos temores infantiles, seĖalados por Freud y Bergler, Arias agregó el de la punción, producido por el pezón materno que es introducido en la boca del niĖo. Para él, como para Jaspers, todo fenómeno artístico es efecto de una causa, siendo ésta el trauma oral del mamífero humano. El arte es como la perla en el molusco infectado , concluye Arias: si no hay trauma no hay arte (en la presentación de la Antología de la poesía cósmica del Ecuador , en 1996).

A esos temores infantiles aparecen asociados una serie de arquetipos que seĖalamos someramente, sin agotarlos todos. Al recuerdo del hambre y la sed: el arquetipo fuego y el color amarillo; al temor de ser devorado: aves de presa y todo tipo de fieras terrestres y marinas; al temor de envenenamiento: sierpes, escorpiones, araĖas y fango; asfixia: naufragios y horcas; decapitación o destrozamiento: hachas, espadas, guillotina; el temor de ser castrado se asocia a las navajas y tijeras; la drenación con los vampiros y murciélagos; y finalmente la punción que es asociada a arquetipos como clavos, puĖales, cuervos, espinas y otros objetos punzantes.

Director desde hace décadas de la Revista Hispanoamericana Norte , Fredo Arias ha desarrollado en ella la serie de estudios El mamífero hipócrita , dedicada al análisis de los símbolos poéticos relacionados con los arquetipos cósmicos y oral-traumáticos. En 1994 publica, precisamente en Valparaíso, Chile, bajo el título de Antología amarilla de Juan Delgado López , un estudio psicoanalítico de la obra de ese insigne poeta andaluz. Un aĖo después en El protoidioma en La Divina Comedia de Dante , desarrolla un novedoso y exhaustivo análisis de la obra poética de Dante, Petrarca y Miguel Ángel. Al estudio de la obra poética de clásicos como Fernando de Herrera o contemporáneos como Ángel Urrutia Iturbe o Antonio Ramírez Fernández, siguen una serie de antologías regionales como las dedicadas a la poesía ecuatoriana (1996), canaria (1997), cubana (2000), puertorriqueĖa (2002) o más recientemente la Antología de la poesía cósmica chilena (2004).

Los estudios y análisis de Fredo Arias de la Canal lo llevan a enunciar las leyes que rigen la creatividad poética:

1 . Los arquetipos que concibe el poeta durante sus sueĖos o estados de posesión provienen de su propio inconsciente o paleocortex cerebral y se hacen conscientes al percibir, escribir o recordarlos.

2. Todo poeta es un ser que simboliza sus traumas orales con arquetipos pertenecientes al inconsciente colectivo, del cual su propio inconsciente es parte integrante.

3. Todo poeta concibe en mayor o menor grado arquetipos cósmicos: cuerpos celestes asociados principalmente a los símbolos: ojo, fuego y piedra y secundariamente a otros arquetipos de origen oral-traumático.

Pero, ņa dónde nos lleva el psicoanálisis de la obra poética? ņPara qué sirve? Psicólogos puros,           entre comillas, argumentan -en aras de un eclecticismo conservador- en contra de la generalización que suponen las leyes de la creatividad. Incluso poetas, estos sí asumiendo posturas más coherentes, como el mexicano Brígido Redondo -precisamente Premio Vasconcelos en 2003-, subliman las defensas poéticas contra el escalpelo psicoanalítico de Arias. Hace ya una década Annis Pratt ( Dancing with the Goddesses. Archetypes, Poetry and Emporvement , 1994) entreveía las raíces ocultas de este conflicto:

A estas alturas, debería ser evidente que los arquetipos son realidades psicosociales poderosas capaces de liberar eventos personales y sociales tanto constructivos como destructivos.

Nada argumentaré en contra de los defensores del psicoanálisis puro -subrayo de nuevo el entrecomillado- ya que no soy un psicoanalista, sino un atormentado hombre que intenta escribir versos; pero desde el punto de vista poético no creo, al igual que Arias, que este inmenso salto en el desarrollo del psicoanálisis venga a empobrecer la poesía. Ningún conocimiento de sí mismo, gnotiseauton, puede ser nocivo para el poeta. Al respecto Arias ( Diálogo intemporal entre Nietzsche y Fredo Arias , 2002) manifiesta:

El conocimiento del mundo metafísico, gracias al descubrimiento de las leyes de la creatividad poética, me parece que es de utilidad vital para la humanidad. Si el hombre no conoce su personalidad metafísica situada en su inconsciente, jamás podrá explicar sus compulsiones a la "pasión, error y engaĖo" que lo han traído siempre en peligro de naufragio, como lo han demostrado sus guerras estúpidas y genocidios de mujeres y niĖos.

El propio Arias no parece muy preocupado por la aceptación de sus descubrimientos cuando sentencia en El objetivo del psicoanálisis (2001):

Si a la ciencia pragmática de la mecánica del fenómeno onírico le tomó un siglo reconocer lo dicho por Freud en "La interpretación de los sueĖos" (1900), es posible que se tome otro siglo en aceptar los descubrimientos de Bergler, Jung y míos.

Mientras tanto la labor de Fredo Arias constituye, como seĖalara el espaĖol Manuel de la Puebla, un doble servicio a la poesía. Yo agregaría que son múltiples los servicios si tomamos en cuenta, además, su labor de afirmación de nuestras raíces hispánicas y de divulgación y patrocinio de todas las artes y las culturas en general. Porque al ejercicio humanístico para el conocimiento y clarificación de la naturaleza humana, debemos agregar que al estudiar los textos poéticos contribuye a la difusión de la poesía y a la congregación y conocimiento de sí mismos de los poetas, además de su reiterado apoyo a muchas otras manifestaciones culturales. Respecto a los grandes aportes de Fredo Arias de la Canal a la cultura cubana ha dicho Virgilio López Lemus:

Ya es mucho, y cada vez es más, lo que la cultura cubana tiene que agradecer a la inteligencia y solvencia de este mexicano ejemplar, al Frente de Afirmación Hispanista, y a su labor personal desinteresada, llena de matices, bajo el sentido que le ofrece el análisis arquetípico, su presupuesto cósmico y la condición del protoidioma. Es un tipo de análisis complejo, que requiere amplísima cultura, como la que demuestra tener el autor, así como un conocimiento esencial del psicoanálisis. El asunto para Arias de la Canal no consiste en hacer crítica literaria al uso, ni explorar las obras desde un perfil puramente estético, sino hacer ver desde ellas mismas, lo que de pensamiento cósmico poseen.

Bienvenida entonces, y sin temores, la poesía cósmica y el conocimiento que de nosotros mismos nos trae ella.

Valparaíso, junio de 2007

 

 

 

 

 

UBALDO DiBENEDETTO

(Novelista y catedrático de Literatura en la Universidad de Harvard. “Premio Vasconcelos” 1976.)

 

 

Protoidioma, término puesto en primer plano por su novedad, es un lenguaje que se cuela silenciosamente por la escotilla del complejo deslumbrante, la mente consciente del poeta en el mundo subterráneo de los arquetipos.

 

Dentro del contexto de la abundante evidencia documental que Fredo Arias ha presentado en otros estudios trascendentes, tales como las series de “El Mamífero Hipócrita” así como otros, demasiados para enlistarlos aquí, el término protoidioma es adecuado y descriptivo. Protoidioma no significa la forma más temprana del lenguaje recons­truido por lingüística comparada. Más bien, es un lenguaje de primer orden articulado por el psicoanálisis. Para ser más preciso, es un lenguaje que demuestra, a través de arquetipos inconscientes pero constantes, las imágenes y símbolos que están en la base de la experiencia evolutiva de la humanidad. Muchos de ellos, como ha seĖalado Fredo Arias durante la entrega del “Premio José Vasconce­los” a José Rubia Barcia, son por ejemplo, los arquetipos inconscientes del mundo hispánico en su relación al “rechazo y la muerte”, o como aparecen asociados a “sangre y heridas”.

(…)

Leslie Fielder que entró al ruedo atacando la “Nueva Crítica” por considerar sin importancia todo lo biográfico, propuso la idea de la crítica literaria como la de “intuiciones útiles en la psique individual”. Era la comprensión de la mente del escritor, aseguraba, lo que podía ayudar al crítico a definir la “firma” personal del mismo, en oposición a la idea de la experiencia colectiva. Es de la mayor importancia que consideremos, especialmente a la luz de los estudios de Fredo Arias, la teoría de Fielder de que la literatura comienza con la firma, u originalidad del escritor (personalidad del artista), y termina “ ... impo­niéndose al arquetipo”.

            Fredo Arias ha entrado a la plaza de la crítica literaria imponiéndose a la discusión actual al afirmar con su lenguaje propio, firme y evidente de que existen otras imágenes características o arquetipos que surgen “inconscientemente” durante el proceso creativo, los que, afirma, se pueden rastrear hasta los traumas infantiles. Mas, a pesar de que se repiten frecuentemente, el poeta no está consciente de ellos como portadores de significados que van más allá del que quiso darles intencionalmente. Como tales, forman un cuerpo de residuos psíquicos que son exclusivamente del poeta, pero que también están relacionados al residuo de la humanidad. Son estos determinantes a priori de experiencias individuales. El lenguaje que los articula es el proto­idioma, o como adecuadamente lo llama el protoidioma de la humanidad. Cervantes, Juana Inés de Asbaje, Echeverri Mejía, Adriana Merino, San Juan de Patmos, Delgado López, como hemos visto, usaron este lenguaje. Entonces ņpor qué no Dante?

            Como lenguaje, el protoidioma no está limitado a la articulación de los arquetipos. El protoidioma también puede crear tonalidad, debido a la fuerza de la naturaleza repetitiva de alguna de sus imágenes.

(…)

            En lo de Fredo Arias, el protoidioma es un factor determinante, y se acompaĖa una muchedumbre de evidencias. Tómense ese arsenal de pruebas textuales resaltadas, de fácil captación visual que nos ofrece y la lógica detrás del argumento del protoidioma, y que se combinan para decirnos que los traumas infantiles permanecen en la memoria del niĖo como un residuo psíquico y de que anteceden al proceso cognoscitivo. Tanto la teoría del protoidioma y la documentación presentada nos dicen que la tesis está en consonancia con la noción inconmovible de las experiencias psíquicas inherentes a la “fenomeno­logía del arquetipo infantil”, sobre la que abundó Jung. Y para él, sabemos que abandono, privaciones, peligro, etc., eran todos elabora­ciones del inicio misterioso y milagroso de un niĖo, que nunca pudo “superar”.

            Como veremos, los traumas por lo general son los que se han sufrido durante la infancia, especialmente durante la etapa de lactancia y no funcionan aisladamente, sino que se relacionan a ciertos arqueti­pos, de allí su pertinencia y su energía exotérmica latente.

 (…)

            Tal como lo veo, la razón del éxito largo y sostenido de Fredo Arias como crítico e innovador, se debe a dos suposiciones: a) que toda forma de literatura desarrolla no sólo su propia proyección existencial sino también aquellas que son primordiales; b) que de la misma manera que hay memorias prehistóricas de una cultura dada (macro­cosmos), también existen memorias precognoscitivas del niĖo (microcosmos).

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            Los pilares sobre los que Fredo Arias ha construido lo que debería­mos llamar “la teoría del protoidioma” se han erigido sobre estudios de psicoanálisis y preceptos aceptados de crítica literaria. Uno de estos es la noción de que los poemas -como observó Emily Dickinson- son representaciones "indirectas" de ideas posibles gracias al cúmulo de utensilios poéticos accesibles a los poetas desde Homero. De estos ninguno se presta mejor a la tarea de torcer las ideas indirectamente como el símbolo -un rebelde dentro de lo definitivo o de la coheren­cia aludida por la forma y que facilita los viajes de la imaginación.

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            Otro de los pilares que sostienen la tesis de Fredo Arias, es el que las experiencias infantiles surgen en las obras durante la madurez sin que el poeta se percate conscientemente de ello. Está íntimamente relacionado a recientes estudios de desarrollo infantil que postulan, como lo hizo el médico B. Harris en su famoso libro I'm O.K., You're O.K., que el guión del niĖo está completamente escrito a la edad de seis aĖos. Funcionando como un códice genético, este guión, asevera el eminente psicólogo, es el que influirá al niĖo durante el resto de su vida. ņPero es que la primera línea del guión se escribe antes del nacimiento?

            Si asumimos que así es, propone Fredo Arias, entonces los símbolos o arquetipos “de base oral-traumática” también deberían formar parte de un proceso creativo tan personal como la poesía -aunque no tan evidente como algunos de los otros.

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            El protoidioma está aquí, así como su diccionario de arquetipos descubiertos por Fredo Arias a través del estudio sistemático de similitudes constantes del significado de las palabras que han resistido el cambio en un gran número de poetas, lo cual nos hace considerar que si la lengua hablada transporta la misma esencia de nuestro ser, entonces la función del protoidioma bien pudiera ser la de recordar el ritmo de los sentimientos que no hubo intención de expresar. Si es verdad que este acercamiento psicoanalítico al lenguaje poético tiene, tomando de la ciencia, la masa crítica para darle a la experiencia poética una nueva dimensión, es algo que determinaremos los lectores.

 

 

  Extractos tomados de la Introducción a El Protoidioma en La Divina Comedia de Dante.